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¡Hola Novia!

Un domingo más volvemos a vernos por aquí y hoy quiero darte tips para ir a probar vestidos de novia que harán del momento algo mucho más especial.

Hace unos días, haciendo zapping en la tv, me quedé un rato viendo un programa sobre vestidos de novia, seguro que sabes a cuál me refiero, el reality donde una futura novia acude con su familia/amigas en búsqueda de el vestido de sus sueños y todo resulta ser un drama hasta que el Bridal Stylist soluciona el percal.

Ver un rato este programa me ha llevado a reflexionar sobre el “Momento Divinity” de las novias. Esto es algo sobre lo que charlado con algunos diseñadores de novias y me gustaría que tu, futura novia que me estás leyendo, tuvieras en cuenta.

“El momento Divinity es “eso” que esperan sentir todas las novias al encontrar EL VESTIDO, una mezcla de alegría, emoción, lágrimas contenidas y flipe a partes iguales, en el cual una luz dorada cae levemente sobre ti e ilumina el vestido.”

Y para que se cumpla, aquí van unos consejos prácticos y realistas:

El MÁS IMPORTANTE DE TODOS: escoge bien a tus acompañantes a la prueba de vestidos, vamos a ponernos en situación, estás nerviosa e ilusionada, tienes una idea en mente de cómo es el vestido de tus sueños, lo encuentras en la colección, puedes pagarlo, te sientes una diosa del olimpo con él puesto y cuando sales del probador…. MEEEEEEEC a tu público no le gusta “es que no le veo tu”, “es que te hace no sé qué en los muslos”es que vete a saber qué pero que no te veo con este vestido” y así hasta el infinito.

Pues para que esto no suceda mi consejo es: VE SOLA. Sí Sí, como lo lees, vete sola a la primera prueba de vestidos, es más, dedícate ese día como un homenaje, puedes ir a desayunar en algún sitio que te guste, relajarte, aprovechar para revisar la guía de estilismo para novias , y cuando estés lista acudes al atelier donde hayas concertado cita.  

A priori te parecerá que no es lo más común, pero por mi experiencia y la de las novias que me rodean, es mucho más satisfactorio ir sola y tener en cuenta únicamente la opinión del diseñador, que varias y liarte a tope a cerca del vestido que te gusta.

Una vez hayas ido sola y tengas claro qué vestidos te gustan, siempre puedes volver con familiares al atelier y enseñarles tu selección.

Si te sabe mal robarle ese momento a tu madre, tu suegra, tu hermana y al resto de mujeres de tu árbol genealógico, escoge dos personas de mucha confianza que vayan a darte un feedback desde el respeto, te importe su opinión y no te hagan sentir mal, no lleves a nadie por compromiso, además con el protocolo covid, el control de aforo y todo el rollo, mejor momento imposible para decir que vas sola (o mejor, no digas nada y hazlo!!).

Mi segundo consejo es: ve cómoda y preparada para probarte varios vestidos, aunque tengas en mente un diseño muy concreto, deja que el diseñador te asesore sobre siluetas, tejidos, detalles… Si ya llevas una selección de ideas sobre lo que buscas, será mucho más fácil elegir.

Vas a probarte varios vestidos, por lo que lo ideal es que te pongas ropa interior de color piel y un sujetador sin tirantes, así te verás mucho mejor el efecto del vestido y el tejido. Te recomiendo que además, lleves unos zapatos de tacón similares en altura a los que vayas a ponerte el día de la boda.

coco de riquer_probar vestidos de novia

El último consejo: respeta tu presupuesto, esto es fundamental. Te en cuenta que durante la creación del look, no del vestido, si no del look total de novia, pueden surgir ideas o nuevas propuestas que te hagan reajustar el presupuesto, por eso es importante elegir un vestido que no se dispare para que luego tengas margen con los zapatos, complementos, lencería, joyas..

Siempre recomiendo que con 3 o 4 diseñadores/ateliers que sean de tu estilo y se adapten a tu presupuesto hay suficiente para buscar, si te parece poco, ten en cuenta que vas a probarte una media de 10 vestidos en cada uno, multiplica.

Y recuerda que cuando das con el vestido adecuado te ves con él, es decir, mientras te miras en el espejo, te imaginas el día de tu boda, caminando al altar, sonriendo a tope, tu novio-futuro marido flipando mucho al verte, el cóctel o la cena con las personas que celebran vuestro amor, el baile…

Es el momento de ser fiel a tu estilo, de elegir el corte, el tejido y los detalles que cuenten tu historia, que hablen de quién es la mujer que lleva ese vestido, nunca al revés, y que el día B tus invitados te digan que el vestido elegido es muy tu.

Gracias por leerme, nos vemos el domingo que viene aquí y a diario en mi Instagram.